TOMATES DISECADOS

¡Otro golazo de la cocina! Los tomates disecados (o secos) son una bomba de sabor concentrado (puro umami). Al perder el agua, intensifican su dulzura y acidez, por lo que un poquito ya rinde un montón para levantar cualquier plato. Para usarlos bien y que no te queden duros como un cartón, el proceso clave es la hidratación y el conservado. Acá tenés el paso a paso para dejarlos perfectos: 1. Cómo hidratarlos (Paso a paso) Los tomates secos que comprás sueltos o en bolsa necesitan volver a la vida: Lavado rápido: Pasalos por agua fría para quitarles cualquier resto de tierra o polvillo del secado. El hervor: Poné a hervir una olla con 70% de agua y 30% de vinagre blanco o de manzana (el vinagre ayuda a regular el pH para que se conserven mejor y les da un toque genial de acidez). Tiempo: Cuando hierva, tirá los tomates y dejalos cocinar apenas 2 a 4 minutos. Tienen que quedar tiernos pero firmes, si te pasás se desarman y quedan pastosos. Secado fundamental: Escurrilos y practicales un "secado de terapia" sobre un repaso limpio o papel de cocina. Tienen que quedar bien secos antes del siguiente paso para evitar que aparezcan hongos.

Presentaciones

Seleccioná una opción.

0 / 150