Al combinar salvado de trigo y salvado de avena, aportan una buena cantidad de fibra, lo que viene genial para la digestión y para dar más saciedad.
Acá te dejo algunas ideas de cómo sumarlas al día a día y un par de tips para que no pierdan la gracia:
1. ¿Cómo comerlas?
Son súper versátiles y van bien a cualquier hora:
El clásico tazón: Con leche fría o caliente, yogur (el firme o el bebible van como piña) o bebidas vegetales (de almendras, coco, etc.).
Como snack seco: Ideales para meter un puñado en un contenedor y llevártelas si salís a hacer trámites o a viajar en auto; te salvan cuando pega el hambre a media tarde.
En un Mix Matero: Podés armar un mix seco en un frasco mezclando las almohaditas con nueces, almendras, chips de chocolate amargo o pasas de uva para acompañar el mate.
Topping de postres: Quedan muy buenas picadas arriba de un bowl de frutas con un hilo de miel, o para darle el toque crocante a un postre de vainilla.
$2.500