La cúrcuma (Curcuma longa) es una raíz de la familia del jengibre que se convirtió en una de las estrellas indiscutidas de la cocina saludable y de la gastronomía global. Originaria de la India y del sudeste asiático, es famosa por su característico color amarillo anaranjado intenso, tan potente que se usa desde hace siglos tanto para sazonar alimentos como para teñir telas de forma natural.
En la cocina, aporta un sabor sutilmente amargo, terroso, con notas que recuerdan a la madera y un toque apenas picante.
El secreto de su color y sus beneficios: La Curcumina
El componente activo de la cúrcuma es la curcumina, una sustancia con enormes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Sin embargo, tiene un pequeño secreto para aprovecharla al máximo:
El truco de la pimienta negra: La curcumina se absorbe muy poco en nuestro cuerpo por sí sola. Para "activarla" y multiplicar su absorción hasta un 2000%, siempre se debe consumir junto con una pizca de pimienta negra (gracias a la piperina) y, si es posible, acompañarla con alguna grasa saludable (como aceite de oliva, de coco o manteca), ya que es soluble en grasa.
$3.900