Sus frutos de color rojo brillante alcanzan la madurez durante los meses de Abril y Mayo en la Patagonia, momento en el que se cosechan para macerarlos durante no menos de 60 días. Su sabor equilibrado entre ácido y dulce deja en la boca una sensación aterciopelada. Óptimo como guarnición para helados, postres y cócteles.
$13.000