La soja texturizada gruesa:
es un alimento deshidratado a base de harina de soja, obtenido mediante un proceso de extrusión que le da una textura fibrosa similar a la carne. Es rica en proteínas y fibra, baja en grasas, y su sabor neutro le permite absorber fácilmente los condimentos, sirviendo como sustituto de la carne en platos como guisos, albóndigas o boloñesa.
¿Cómo se obtiene y qué la diferencia?
Proceso de extrusión: Se parte de harina de soja desgrasada, que pasa por alta temperatura y presión para alterar su estructura y crear una textura fibrosa y esponjosa, semejante a la carne cocida.
Textura gruesa: La "gruesa" se refiere al tamaño de las partículas, que son más grandes que la soja texturizada fina, haciéndola ideal para platos que requieren una textura más carnosa y masticable.
Deshidratada: El producto final es deshidratado, lo que significa que necesita rehidratarse en agua o caldo antes de cocinarla para que recupere su tamaño y textura.
Nutrición y beneficios:
Alto contenido proteico: Es una excelente fuente de proteína de origen vegetal, lo que la hace saciante y adecuada para dietas vegetarianas o veganas.
Rica en fibra: Contribuye a la salud digestiva y a la saciedad.
Baja en grasa: Tiene un bajo contenido de grasas saturadas, grasas y colesterol.
Fuente de antioxidantes: Contiene isoflavonas, que tienen propiedades antioxidantes.
¿Para qué se utiliza?
Sustituto de la carne: Se usa comúnmente como una alternativa a la carne en una gran variedad de recetas.
Preparación de platos: Se puede incorporar en guisos, sopas, rellenos de empanadas, albóndigas, hamburguesas vegetales y salsas como la boloñesa vegana.
Cómo prepararla:
Rehidratación: Sumerge la soja texturizada en agua hirviendo o caldo durante aproximadamente 10 a 15 minutos, hasta que se triplique su tamaño.
Escurrido: Escurre bien el líquido excedente.
Condimentar: Agrega tus condimentos favoritos y úsala en la receta deseada.
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