Los hongos de pino son nutritivos, aportando proteínas vegetales, fibra, vitaminas (B, C, D) y minerales (hierro, calcio, selenio), lo que fortalece el sistema inmunológico y ayuda a la digestión. Son bajos en calorías y grasas, ideales para controlar el peso y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Sus antioxidantes y beta-glucanos protegen el cuerpo del estrés oxidativo y modulan la respuesta inmune. Se consumen hidratados, son versátiles en la cocina y pueden realzar el sabor de platos salados, ayudando a reducir la sal.
Beneficios para la salud
Sistema Inmunológico: Contienen polisacáridos y antioxidantes que fortalecen las defensas del organismo.
Salud Digestiva: Su alto contenido de fibra promueve un buen tránsito intestinal y ayuda a mantener la saciedad.
Salud Ósea: Aportan vitamina D y calcio, importantes para la salud de los huesos.
Antioxidantes: Sus compuestos protegen las células del daño causado por los radicales libres, reduciendo el riesgo de enfermedades.
Control de Peso: Son bajos en calorías, grasas y sodio, lo que los convierte en un excelente alimento para dietas.
Aporte de Proteínas: Proporcionan proteínas vegetales con aminoácidos esenciales, importantes para la reparación de tejidos.
Salud Cardiovascular: Su bajo contenido de grasa y la ausencia de colesterol son beneficiosos para el corazón.
Perfil nutricional
Ricos en: Proteínas, fibra, vitaminas (B, C, D) y minerales (selenio, calcio, potasio, hierro, fósforo, zinc).
Bajos en: Calorías, grasas y sodio.
Usos culinarios
Preparación: Se hidratan en agua caliente, caldo o té durante 15 a 20 minutos.
Platos: Se pueden añadir a guisos, sopas, risottos, ensaladas, pizzas, pastas, salsas y como rellenos.
Sabor: Su intenso y umami sabor mejora el gusto de las comidas sin necesidad de añadir mucha sal.
Presentaciones
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