La flor de árnica es un analgésico y antiinflamatorio natural. Se utiliza tópicamente (en cremas, geles o pomadas) para aliviar dolores musculares, golpes, torceduras y reducir la hinchazón y los moretones. Es considerada por muchos como un aliado similar al ibuprofeno para uso externo.
Presentaciones
Seleccioná una opción.