Las lentejas turcas (o rojas) destacan por ser una fuente concentrada de proteínas vegetales, fibra, hierro y ácido fólico. Al estar peladas, no necesitan remojo y se cocinan en apenas 15-20 minutos. Su textura suave y ausencia de piel externa las hacen mucho más fáciles de digerir y evitan la pesadez o los gases
Presentaciones
Seleccioná una opción.