El ajo es un alimento con múltiples propiedades medicinales, destacando su capacidad antioxidante, antiinflamatoria, antimicrobiana y cardiovascular.
Para maximizar los efectos del ajo, se recomienda consumirlo crudo, machacado o picado, y esperar unos minutos antes de ingerirlo, lo que permite la formación de alicina. Evitar cocinarlo a altas temperaturas ayuda a preservar sus compuestos activos.
En resumen, el ajo es un alimento funcional que, incorporado de manera regular en la dieta, puede mejorar la salud cardiovascular, fortalecer el sistema inmunológico, proteger contra infecciones y contribuir a la desintoxicación del organismo.
Presentaciones
Seleccioná las opciones que quieras.